[et_pb_section bb_built=»1″][et_pb_row admin_label=»INTRO_POST» _builder_version=»3.12″][et_pb_column type=»4_4″][et_pb_text admin_label=»h2″ _builder_version=»3.12″]

Vender en internet se ha convertido en la tabla de salvación de muchos pequeños negocios que de forma local no pueden competir en el mercado actual. Hay una herramienta ideal para adentrarse en el mercado digital, y hoy la conoceremos.

[/et_pb_text][et_pb_divider _builder_version=»3.12″ color=»#ededed» divider_weight=»2″ /][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row][et_pb_column type=»4_4″][et_pb_text _builder_version=»3.10.2″ text_orientation=»justified»]

¿Sabías que el 53% de la población mundial se conecta a internet cada día?

Es, quizá, por este motivo que se afirma -sin temor a equivocaciones- que un negocio sin presencia en internet es prácticamente desconocido para sus potenciales clientes.

Imagina por un momento una tienda de barrio en una pequeña población española cualquiera; un negocio familiar que ha superado decenas de existencia y que abandera haber sido regentado ya por tres generaciones.

Nuestro negocio del ejemplo está sufriendo la despoblación imperante de entornos rurales en el siglo XXI y subsiste a duras penas con los pocos ingresos que obtiene de ferias y clientes locales. Pero, además de esto, el panorama se presenta más desesperanzador si cabe con la irrupción del comercio electrónico, un modelo de negocio basado en la compra de productos y servicios a través de  internet.

A pesar de poseer un género de gran valor, el tendero no consigue hacer llegar su idea a más clientes, por ejemplo los de la capital, no al menos sin hacer una inversión en nuevos locales situados en núcleos urbanos de más población.

Seguro que has oído historias parecidas a esta…

Lo preocupante de esta situación es que no se limita a pequeños municipios sino que está extendiéndose también a las grandes ciudades, donde un profundo cambio social ha traído consigo nuevas tendencias de consumo, como la compra en centros comerciales, con horarios de apertura más flexibles y una mayor oferta de productos y servicios.

Este nuevo enfoque, a pesar de su escaso recorrido, compite fuertemente ya con el e-commerce, básicamente por la comodidad y accesibilidad que proporciona la red y la mayor disponibilidad de bienes y servicios.

Para el autónomo o empresario, internet se ha convertido en una tabla de salvación al permitir trasladar su modelo de negocio a un consumidor globalizado. La distancia física al comercio ha dejado de ser el aspecto decisivo, prestando más atención al hecho de comprar en entornos visualmente atractivos y con diversidad de stock y de poder escoger con mayor convicción al conocer las valoraciones de otros consumidores.

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»TÍTULO» _builder_version=»3.10.2″ text_font=»|600|||||||» text_font_size=»22px»]

Cómo trasladar un negocio clásico al entorno digital

[/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=»3.10.2″ text_orientation=»justified»]

La demanda de escenarios de compra en la red ha propiciado que el término e-commerce adquiera fuerza, y con él los sistemas de comercio electrónico que faciliten un entorno donde comprar se convierta en una experiencia rápida y –sobre todo- segura.

Por todo ello no basta con una página web que disponga de un catálogo en línea y un botón de aviso para preparar el producto, enviarlo y cobrarlo contra reembolso. El sistema debe abordar todas y cada una de las fases del proceso de compra: catálogo suficientemente expuesto,  variedad de stock, botón de compra, carrito, lista de deseos, comparativa de productos, procesamiento de pago, logística, etc., por no hablar del aspecto emocional. El sitio ha de poder incorporar mensajes y reclamos atrayentes que apelen a la compra impulsiva.  Si a todo esto le sumamos la facilidad de manejo interno de todo el sistema para el vendedor, obtenemos entonces la herramienta perfecta.

Todo ello, a pesar de su aparente dificultad, debe simplificarse y mostrarse en un entorno que resulte, además de atrayente, intuitivo y sencillo hasta para el usuario más inexperto.

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»Tweet» _builder_version=»3.12″]

[tweetshare tweet=»Vender se ha convertido (casi) en la tabla de salvación de muchos pequeños negocios. Conoce cómo llevar a cabo esta estrategia» username=»Fiservi_es»]

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»TÍTULO» _builder_version=»3.10.2″ text_font=»|600|||||||» text_font_size=»22px»]

¿Y cómo conseguir que todas estas condiciones se cumplan?

[/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=»3.10.2″ text_orientation=»justified»]

Con un CMS de comercio electrónico.

CMS es el acrónimo de Content Management System, y engloba todo un complejo sistema de venta que incorpora funcionalidades añadidas para convertirlo en un medio fácilmente administrable para el propietario y en un entorno cómodo y atractivo para el comprador.

Prestashop, Magento, Shopify y OpenCart son, hasta la fecha, los CMS de e-commerce más empleados.

Aunque todos ellos pueden ponerse en marcha sin necesidad de contar con demasiados conocimientos técnicos, nuestro consejo es dejar este cometido en manos de profesionales que tengan conocimientos específicos en estas herramientas.

Lo recomendable es que el experto ponga en marcha toda la plataforma para que seamos nosotros posteriormente quienes podamos administrar aspectos básicos (incluir stock, procesar pedidos, añadir promociones, etc.) y realizar un mantenimiento necesario.

Insistimos, si vendes productos o servicios, internet es tu escenario ideal, y un software específico como un CMS de e-commerce el entorno perfecto para atraer clientes y garantizar la supervivencia de tu negocio.

¿Te has decidido a vender a través de internet o ya lo estás haciendo? ¿Cuál fue tu recorrido hasta llegar al e-commerce? ¿Por qué lo hiciste? ¿Qué software empleas o quieres emplear y por qué? Gracias por aportar tu experiencia y punto de vista.

Feliz día.

[/et_pb_text][et_pb_image _builder_version=»3.10.2″ src=»https://fiservi.es/wp-content/uploads/2018/07/firma.png» /][et_pb_text _builder_version=»3.12″ saved_tabs=»all» global_module=»1998″]

[miniorange_social_sharing]

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row admin_label=»POST_RELACIONADOS» _builder_version=»3.12″][et_pb_column type=»4_4″][et_pb_text _builder_version=»3.12″ text_orientation=»justified» header_2_font=»|600|||||||» header_2_text_color=»#f8930f» header_text_color=»#f8930f»]

Te recomiendo además:

[/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=»3.12″]

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row admin_label=»Social_Share_Vertical» _builder_version=»3.12″ global_module=»3012″][et_pb_column type=»4_4″][et_pb_text global_parent=»3012″ _builder_version=»3.12″]

[miniorange_social_sharing_vertical]

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]