En ocasiones necesitamos (o simplemente queremos) probar alguna aplicación o configuración pero, o bien no podemos hacerlo en nuestro sistema o bien no queremos correr el riesgo de que nuestro sistema acabe por romperse. Para todos estos casos, nuestra gran aliada y amiga es la Virtualización de Sistemas.

 

¿Qué es la Virtualización?

La virtualización consiste en crear máquinas virtuales dentro de una máquina física para así poder ejecutar varias al mismo tiempo, con capacidades y especificaciones distintas. Esta práctica es muy común en lo que a servidores se refiere, ya que en ocasiones se necesitan varios servidores con características y sistemas distintos. Para evitar tener varias máquinas físicas consumiendo energía y ocupando espacio se opta por adquirir un único hardware capaz de soportar todas las necesidades por separado al mismo tiempo y se crean máquinas virtuales dentro del mismo.

Pero el ahorro en costes no es la única ventaja de la virtualización, la seguridad es otro punto importante, ya que si una de las máquinas virtuales sufre un ataque de malware o de cualquier otro tipo, el resto de máquinas virtuales y la máquina física no se verán afectadas en absoluto. Esto disminuye casi a cero el riesgo de infección y permite que sea más fácil controlar el problema.

Además, la lista de ventajas de la virtualización no se queda sólo ahí, sino que también permite crear entornos de pruebas sin peligro de romper la configuración del resto de máquinas, así como la posibilidad de hacer portable cualquier configuración y mucho más.

[tweetshare tweet=»La virtualización puede suponer un gran ahorro y bastantes ventajas. Descubre cómo.» via=»no»]

¿Qué se necesita para virtualizar?

Para crear una máquina virtual lo único que se necesita es una máquina física (un ordenador) y un software de virtualización. En cuanto al software de virtualización, existen cientos de ellos pero los más usados con diferencia son VMware y Virtualbox.

VMware está disponible para Windows, Linux y Mac en varias versiones (la mayoría de pago) y es sin duda el más utilizado a nivel empresarial y de servidores. Virtualbox por su parte es el más usado por el público general, también tiene versiones para Windows, Linux y Mac pero con la ventaja de que es un software totalmente gratuito y sin limitaciones. Por estos motivos es éste el software de virtualización que utilizaré en este post.

Creando y configurando una máquina virtual

Ahora vamos al grano y te enseñaré cómo crear una máquina virtual:

Lo primero que hay que hacer es descargar el software (en este caso Virtualbox), que sea compatible con el sistema operativo de la máquina anfitrión (el sistema operativo de tu ordenador). También tendrás que descargar (si no lo tienes) la imagen del sistema operativo que quieres virtualizar (si no sabes por cual empezar te recomiendo que optes por Ubuntu Mate, ya que es muy fácil de instalar y necesita de pocos recursos).

El proceso de instalación de Virtualbox es como el de cualquier otro programa, por lo que te ahorraré leer ese proceso que seguramente hayas hecho tantas veces. Una vez instalado, abrimos el programa y nos encontramos con esta interfaz:

Interfaz inicio Virtualbox

Como puedes observar, en el mío ya aparecen dos máquinas virtuales en la columna de la izquierda, pero si acabas de descargar el software lo normal es que sólo te aparezca la opción de herramientas. Una vez abierto, haz clic en la opción “Nueva” y te aparecerá esta ventana:

Virtualbox 2

El nombre corresponde a cómo quieres llamar a tu máquina virtual, por lo que puedes poner lo que quieras. La carpeta de la máquina es el lugar donde se guardará la máquina virtual (también puedes guardarla en cualquier lugar donde quepa y se pueda ejecutar, incluso puedes dejar la que viene por defecto).

En cuanto al tipo y la versión elige los que correspondan al sistema que vas a instalar en la máquina virtual. Elige una cantidad de memoria RAM (en MB) la cual sea suficiente para el sistema que quieres ejecutar pero sin comprometer el funcionamiento de tu máquina física (ten en cuenta que mientras la máquina virtual se esté ejecutando, el sistema de tu ordenador real no podrá utilizar la memoria RAM que le hayas asignado a la máquina virtual, por lo que debes tener cuidado con esto).

Deja seleccionada la opción de “Crear un disco duro virtual ahora” y haz clic en “crear” Una vez hecho esto te aparecerá una pantalla como esta:

Virtualbox 3

Ahora es el momento de asignar la cantidad de memoria en el disco duro que ocupará la máquina virtual. Para la mayoría de sistemas operativos se suele recomendar un mínimo de 20GB para que haya espacio suficiente, yo suelo poner como mínimo 30GB por si acaso aunque tu puedes poner la cantidad de espacio que quieras. Deja marcada la opción de “VDI (VirtualBox Disk Image)” y elige entre dejar que la máquina virtual pueda utilizar en cualquier momento algo más de espacio (“reservado dinámicamente”) o tener solamente el tamaño exacto que le asignes (“tamaño fijo”) y haz clic en “crear”.

Una vez hecho esto, se podría decir que nuestra máquina virtual queda creada, pero aún quedan algunos pasos de configuración de la misma. Lo siguiente sería seleccionar nuestra máquina en el menú principal y clicar en “Configuración” donde nos aparecerá la siguiente ventana:

Virtualbox 4

Aquí podrás configurarlo todo a tu gusto, simplemente ve eligiendo entre unas y otras opciones. De entre todas las opciones, la que se hace indispensable a la hora de instalar el sistema desde una Imagen de disco ISO es la pestaña “sistema” en la cual tendrás que elegir como arranque prioritario la unidad óptica (opción que habrá que cambiar una vez esté instalado el sistema), te muestro aquí cómo se tiene que quedar:

Virtualbox 5

Cuando lo hayas configurado todo a tu gusto pulsa en “Aceptar” y tendrás tu máquina configurada para la instalación. Ahora, selecciona tu máquina virtual en el menú principal y haz clic en “Iniciar” para encender la máquina. Cuando la hayas encendido te aparecerá lo siguiente:

Virtualbox 6

Haz clic en el icono que he señalado en rojo y selecciona la imagen ISO que quieras instalar. Sigue el proceso de instalación según te indique el sistema y al finalizar te pedirá que reinicies, hazlo y en el arranque ve a la barra de arriba de la ventana y clica en Dispositivos/unidades ópticas y si la opción “Eliminar disco de la unidad virtual” está habilitaba clica sobre ella para que el sistema no arranque de nuevo desde el instalador. ¡Ya tienes instalado el sistema!

Lo siguiente que te aconsejo es que cuando el sistema esté arrancado vayas de nuevo a “Dispositivos” y esta vez haz clic en “Insertar Imagen de CD de las <>” y que las instales, ya que te permitirá algunas funciones más con tu máquina virtual.

En esta publicación has aprendido a virtualizar tú mismo un sistema operativo para probar lo que quieras, no olvides siempre dejar hardware libre suficiente para que tu ordenador real se pueda ejecutar (esto es muy importante). Si lo que necesitas es virtualizar servidores o algo más complicado y profesional no dudes en visitar nuestro directorio de profesionales. Ellos darán respuesta a todo lo que necesites.

Ya me despido, sólo recordarte que si tienes cualquier duda o sugerencia puedes dejar tu comentario, al igual que si te ha gustado puedes valorarnos más abajo.

¡Muchas gracias por tu atención!

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