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Antes de meternos directamente en el tema de hoy: la landing page, quiero formularte una pregunta:

¿Cuál crees que es el secreto de las marcas que más venden?

– ¿Es su producto/servicio, ya que es de la más alta calidad?

– ¿Es su personal, pues tiene la mejor cualificación y experiencia, además de una gran motivación y un desmesurado orgullo de pertenencia?

– ¿Es su capacidad financiera, la cual les permite comprar mucho, negociar precios y gestionar mayores márgenes?

–  ¿Es su altísima inversión en publicidad, tanto online como offline?

Una marca de prestigio y con una fuerte solvencia en su mercado es bastante probable que cuente con algunos de los anteriores ingredientes para lograr su éxito, o quizá sea la suma de todos ellos.

Sin embargo, déjame bajarte los pies al suelo para explicarte que todo lo que hemos visto antes NO funcionaría sin algo crucial e indispensable para canalizar medios y recursos en resultados:

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E-S-T-R-A-T-E-G-I-A

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Sin estrategia no hay paraíso…

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Podríamos decirlo más alto, pero no más claro.  El quid de la cuestión no es otra cosa que planear inteligentemente una serie de acciones encaminadas, todas ellas, a conseguir un objetivo concreto.

O, dicho de otro modo, saber conjugar de un modo eficaz los (pocos o los muchos) medios con los que se cuenta para llegar a un resultado previsto.

Por tanto, no es mejor marca la que mayor capacidad posee sino aquella que mejor emplea sus recursos.

¿Y hacia dónde quiero ir con toda esta introducción…?

Pues pretendo que veas que no necesitas estar en grandes medios para llegar hasta tu público objetivo; que no es imprescindible que tengas una lujosa oficina en el centro y una plantilla de veinticinco personas, todas ellas con grandes conocimientos en marketing, para alcanzar una cifra de ventas que te permita vivir de tu negocio sin pasar sufrimientos.

Si bien todo lo anterior sería lo deseable, no es un escalón al que todo empresario puede aspirar.  Por eso hoy veremos que existe una herramienta que puede elevarte al cenit de las ventas, siempre y cuando la emplees adecuadamente: la landing page.

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[tweetshare tweet=»¿Quieres saber qué es una landing page para qué sirve? Aquí tienes las respuestas.» username=»Fiservi_es»]

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Qué es una landing page y para qué sirve

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Landing page, página de aterrizaje, página de destino… Son diversos nombres para un recurso al que cada vez acuden más marcas para unos objetivos concretos.

En términos generales, la landing page es parte de esa estrategia de marketing que convierte fácilmente a lectores en leads, y a leads en clientes.

Un landing page puede marcar el destino de una campaña, de igual modo que un entrenador puede determinar el rumbo de su equipo en una competición.

Una landing page es como el mejor comercial que puedas llegar a contratar en tu empresa; esa persona capaz de argumentar con motivos irrefutables y de peso, y que con su carisma y seguridad transmite la necesaria confianza en el producto/servicio y anima a la compra.

Tiene, por tanto, más importancia de la que podamos darle en un principio, pues puede significar la tabla de salvación para muchos pequeños negocios al permitir exprimir al máximo sus campañas y conseguir los mejores resultados posibles.

A nivel técnico, una landing page es una página web especialmente diseñada para realizar una determinada conversión.

No tiene el diseño propio de una web convencional. Al contrario de esta, una landing page tiene una estructura muy característica, con áreas definidas para guiar al receptor por un recorrido pensado para el objetivo que se persigue, con botones o “llamadas a la acción” en lugares concretos y estudiados, y un lenguaje  muy comercial.

Se puede crear una landing page para que los visitantes de un blog se suscriban; así también, se puede emplear para promocionar un lanzamiento y reclutar a un grupo de personas para que lo testeen; y se puede utilizar para vender directamente un determinado producto o servicio.

Aunque cada caso puede tener una finalidad específica y muy distinta a cualquier otra, la distribución de los elementos de una landing page no varía y sigue unos patrones muy definidos, no desviándose mucho de la siguiente estructura:

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– Presentación. Lo suficientemente atractiva como para llamar la atención del lector y despertar su curiosidad. Retenerle aquí es clave.

– Argumentario. Breve pero que explique con claridad y concreción todas las ventajas, animando a la compra.

– Primera llamada a la acción

– Segundo argumentario, esta vez eliminando los posibles miedos y objeciones

– Segunda llamada a la acción

– Tercer argumentario, en esta ocasión ofreciendo una garantía a la compra (garantía de reembolso, por ejemplo), y apoyándose en testimonios (reales) de otros compradores.

– Tercera llamada a la acción

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En algunos casos, y si el receptor no ha demostrado interés, se puede abrir la vía de contacto directo y personal para resolver dudas y terminar ampliando más la información.

¿Otras medidas “de última hora”? Ofrecer períodos de prueba gratuitos, soporte especial, etc., aunque también es cierto que no se presentan en la propia landing, sino que son propuestas que únicamente se envían en casos especiales (el  cliente se echó para atrás justo antes de comenzar con el proceso de pago, por ejemplo).

En todo este recorrido se habrá empleado un estilo y un lenguaje acordes al público objetivo, pero imprimiéndoles un carácter comercial y enfocado a la acción que se persiga.

En situaciones de venta, normalmente, se emplea el factor “caducidad” (oferta con un tiempo muy limitado de permanencia), para despertar un mayor deseo; así también, toda la oferta se desarrolla dominando en todo momento el elemento emocional motivador del cliente.

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¿Cómo se crea la landing page perfecta?

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Una simple búsqueda en internet te brindará numerosos resultados donde otros tantos artículos pretenderán mostrarte el secreto mejor guardado para crear una landing page perfecta.

Si quieres conseguir buenos resultados, sin duda alguna te invito a que te leas unos cuantos y adquieras una buena base sobre la que comenzar.

No obstante, déjame decirte que (y siento defraudarte) la landing page perfecta es la que a ti te funciona, ni más ni menos.

No existe la fórmula mágica para crear una landing page que convierta en el 100% de los casos.  Hay tantos elementos en juego que resulta casi imposible predecir los resultados.

¿Crees que existe la receta infalible para que un piloto de motociclismo gane una carrera? Sin duda alguna están: las condiciones del asfalto,  el puesto desde el que se parte, el tipo de goma (neumático) escogido,  la temperatura ambiente, la puesta a punto de la moto, incluso el estado anímico del piloto.

Por mucho que queramos controlar todos los factores, son tantas las combinaciones que se opta siempre por realizar pruebas (entrenamientos en pista) con el propósito de calibrar mejor la fórmula que les sirva para la carrera.

En nuestro caso, y conociendo los principios fundamentales de una landing page (tipo de estructura y estilo a emplear), lo mejor que podemos hacer es basarnos en el ensayo-error para conseguir los mejores resultados.

Tampoco te aconsejo que te lances a la aventura “a ver si sale”, sobre todo si nunca has hecho algo parecido.  Los resultados pueden ser demoledores para tu campaña y hacerte perder mucho tiempo y dinero.

Una landing page es el resultado de un profundo estudio donde entran en escena elementos clave como:

– El target

– El objetivo final

– La máxima usabilidad

– Un diseño coherente con la marca y que no distraiga del objetivo

Y todo ello, bien combinado para realizar las menos correcciones posibles y maximizar las posibilidades.

No es tanto conocimiento de estructura, que –como hemos visto- no tiene mayor misterio, pero sí en lo que al empleo de un lenguaje atrayente (sin resultar agresivo) y sugestivo que logre un dibujo perfecto de las necesidades del público al que se dirige.

Por este motivo, y para ahorrarte quebraderos de cabeza, mi consejo es que lo dejes en manos de expertos que puedan, al menos, realizar un estudio previo de tu campaña y tus objetivos y guiarte mucho mejor.

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Aspectos esenciales de lo que hemos ido viendo

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Una landing page es una potente campaña publicitaria con un coste infinitamente menor y que puede alcanzar excelentes resultados.

Empleando este recurso además, se pueden obtener datos medibles que facilitan conocer su impacto final.

Otra ventaja es su flexibilidad, ya que no solo puede variar de una campaña a otra y adaptarse, sino que dentro de la misma campaña pueden hacerse variaciones para mejorar resultados.

A pesar de su aparente sencillez, ya que no tiene exige una estructura demasiado complicada, su complejidad reside en adaptar no solo la campaña al producto sino también al público.

Por ello, y superado el obstáculo de un diseño en concordancia con la marca, el mensaje es su principal baza, el elemento que determinará casi siempre el efecto que deseamos conseguir.

Espero haberte servido de orientación. Y ahora, cuéntame: ¿Te sirves de landing pages para tus campañas? ¿Qué errores has ido descubriendo sobre la marcha y qué factores te han funcionado siempre?

Para todo lo que quieras aportar, ya sabes que te espero en los comentarios.

Feliz día.

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